La parafina

La parafina es un material utilizado para hacer velas, y pertenece a un grupo de hidrocarburos alcanos cuya molécula simple proviene del metano, que a temperatura ambiente es gaseoso. La parafina se obtiene del carbono o del petróleo, en un proceso inicial de destilación a temperaturas altas en el que la parafina cristaliza y después se separa mediante centrifugación o filtración. El producto resultante se purifica a través de re-cristalizaciones, decoloraciones, lavados ácidos y alcalinos.

La cera de parafina corresponde a las moléculas más pesadas, y es de consistencia sólida. Se trata de un sólido blanco, inodoro y sin sabor. Se quema fácilmente pero no le afectan los reactivos químicos habituales. Es soluble en éter y benceno, pero insoluble en agua.

Al derretirse se expande, lo que se utiliza en la fabricación de termostatos y en automóviles. No se utiliza para hacer moldes para fundición, pues es frágil a temperatura ambiente y no puede tallarse en frío sin que rompa.

Entre sus aplicaciones, además de las industriales y la fabricación de velas, están las de empacar distintos productos, impermeabilizar tapas de corcho o plástico, maderas, municiones, o fabricar papel carbón, lápices grasos, bujías y otros muchos artículos, así como aislar conductores eléctricos.

La parafina también corresponde al nombre técnico del alcano normal o lineal. Si el alcano tiene ramificaciones, se llama isoparafina.

Otros artículos relacionados que quizás te interesen:

Promoción: En calidad de Afiliado de Amazon, obtengo ingresos por las compras adscritas que cumplen los requisitos aplicables.

2 comentarios en “La parafina”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *